24Febrero2018

Sábado, 24 Febrero 2018
5:54:28am
  • Por Miguel Ángel López Farías

RedFinancieraMX
México/Colaboración especial

Ernesto Zedillo, siendo estudiante, fue correteado por el ejercito, era el 68, ya como secretario de Educación en el sexenio de Carlos Salinas fijó en los libros de texto el papel oblicuo de las Fuerzas Armadas como de represoras en contra de los estudiantes, el escándalo fue mayor, pero ello no hizo cambiar su postura en contra del Ejército, al cual despreciaba.

Su pupilo Andrés Manuel López Obrador ha continuado con esa estrategia, la de desprestigiar a los hombres y mujeres de verde olivo, primero, al ofrecer amnistía a los enemigos de los buenos mexicanos, y segundo, al trazar toda una campaña de golpeteo en contra del secretario de la Defensa, el general Cienfuegos.

Andrés Manuel regresa a sus orígenes y cumple con aquello de que "perro que come huevo, aunque le quemen el hocico", se muere por la boca, al creer que cebándose en el titular de la Defensa habrá de ganar simpatías en ese público trasnochado del 68 y sus choznos.

El peje, se ha equivocado otra vez, y no podrá culpar a ninguna mafia del poder una vez que pierda la presidencia.

El líder de Morena no está mellando al general, está minando a una institución que hasta hace un par de meses fue capaz de extender los brazos y volver a comprobar su vocación solidaria y de servicio en los terremotos de septiembre, un cuerpo de armas que pone el pecho a las balas en aquellas regiones en donde ninguna policía es capaz de enfrentarse a los criminales, el peje está escupiendo para arriba en contra de mexicanos que exponen su integridad al rescatar a los damnificados de huracanes o inundaciones que se dan, por ejemplo, en Tabasco. ¿Se le olvida esto?

Andrés Manuel más que parecer candidato de las izquierdas se asemeja a empleado de aquellas ONG, como amnistía internacional o HRW, que tanto gustan de pulverizar a instituciones como nuestro Ejército, Armada y Fuerza Aérea para generar regiones de inestabilidad muy a favor de poderosos intereses de mercenarios de la especulación económica.

Andrés Manuel está cumpliendo con aquello que hemos advertido: No se trata de ningún hombre nuevo, el perdón es sólo una mas de sus estrategias, no hay humildad detrás de su nuevo rostro, no ha cambiado, solo refino las mañas zorrunas para obtener el poder a como de lugar, y está generado un caldo de cultivo que se antoja de guerra civil y muchos se la están comprando, ilusos, creyendo que él si acabara con la corrupción. ¡Vaya paradoja!, estando rodeado de corruptos como Marcelo Ebrard o Claudia Sheinbaum.

Esta película ya la vimos, López Obrador sólo se puso polvo en las chapitas y se está haciendo pasar por caperucita y la mejor prueba es el cobarde ataque al Ejército y su "perdón" a quienes han matado a soldados y marinos.

Lo que demuestra que AMLO ya no sabe cómo sembrar un golpe de Estado. ¿A poco no está clara la intención del tabasqueño al pretender incendiar el rancho allá en la Secretaría de la Defensa? ¿No acaso fue la ruta de Hugo Chávez?

Y ello lo vuelve a colocar como el peligro que representa para México. 

Medios

Deja un comentario